Hoy celebramos el Día Internacional del Voluntariado.
Y este día, es uno de los pocos días, en que real y efectivamente tenemos sobradas razones para celebrar.
Primero, porque nos encuentra con una Ley del Voluntariado aprobada y
promulgada, que tiene como objetivo reconocer el valor del servicio
voluntario como instrumento de participación cívica.
Y segundo, y esta es la causa de nuestra mayor alegría y motivo de
celebración, porque es la primera vez que se reconoce, a nivel nacional,
y desde una instancia gubernamental, la entrega de seres humanos que
gratuitamente, dedican parte de su vida, a hacer mejor la vida de otras
personas gracias a que han encontrado el verdadero sentido de su
existencia en el servicio y el amor al prójimo.
Hoy queda formalmente instituido y creado el Premio Nacional al
Voluntariado Solidario, con el cual honramos y ratificamos el
compromiso y la esperanza del mundo mejor al que todos y todas
aspiramos.
Definitivamente que hay mayor alegría en dar que en recibir. Hay más
mérito en entregar que en recibir y Hay mayor grandeza en quién da que
en quién recibe.
El que da crea esperanza, amor, paz.
Dar es la mayor expresión de humanidad que podamos conocer.
Por eso hoy celebramos también la felicidad que proporciona el darnos a los demás.
Hoy celebramos a aquellos que trabajan de manera solidaria en favor del desarrollo y la paz.
Amigos y amigas:
La concreción del amor es el servicio al otro con la única recompensa
que da el ver vidas y realidades que cambian positivamente por una
acción nuestra.
Y tal vez Ustedes se preguntarán por qué me interesa y me llena tanto este tema del voluntariado.
Me mueven varias razones.
En toda mi carrera profesional, he tenido la dicha de trabajar con
personas solidarias, que han prestado su tiempo y su vocación para el
servicio de los demás.
De un lado están los 16,000 Enlaces Familiares que sostienen el programa Progresando con Solidaridad,
quienes visitan a las familias en situación de pobreza orientándolas y
acompañándolas para que se conviertan en protagonistas de su propio
desarrollo.
El voluntariado solidario fue el éxito del programa Progresando que
desarrollé como Primera Dama y que ahora desde la Red de Protección
Social del Gabinete que coordino, se convirtió en el ambicioso y exitoso
programa Progresando con Solidaridad.
Asimismo, los CTCs son sostenidos por personal voluntario que promueven
la educación en las comunidades y difunden valores a través de las
Radios CTCs.
También me llena de satisfacción el trabajo voluntario que realizan
bajo nuestra coordinación los 9000 guías juveniles de Jóvenes Progresando con Solidaridad, quienes orientan a otros jóvenes en prevención de riesgos como son las drogas, embarazo en adolescente, delincuencia, etc.
Pero también he trabajado por hacer del Voluntariado parte de mi vida
personal y la de mi familia, porque reconozco y aprecio los valores que
se forjan desde la labor altruista.
Recuerdo la labor que hicimos en el Robert Read Cabral, donde
trabajamos con niños y niñas con problemas de salud, llevándoles
esperanza, amor y comprensión, en su momento de mayor necesidad.
Yo promuevo el compromiso social a través del trabajo voluntario,
porque estoy convencida de que el servicio al pueblo de forma
desinteresada es la mayor expresión de conciencia y responsabilidad
ciudadana.
Por eso, desde la Vicepresidencia, hoy me llena de sano orgullo y
felicidad entregar este Premio Nacional al Voluntariado Solidario que
hemos creado en el marco de la Alianza contra la Pobreza, con la finalidad de reconocer las acciones voluntarias de las personas que contribuyen al desarrollo de República Dominicana.
Este premio, reconoce el voluntariado como mecanismo de participación
mediante el cual, las personas, motivadas por un espíritu altruista,
se articulan a fin de poner en acción los valores de cooperación y
solidaridad en beneficio de la comunidad, de conformidad con la Ley
61-13.
Premiamos acciones voluntarias realizadas en el marco de la reducción
de la pobreza, la promoción de la educación y la salud, la protección
de la niñez, la juventud y la mujer, la inclusión, los recursos
naturales y medio ambiente y la participación de la ciudadanía.
Destacamos en este premio la pertinencia y la innovación de las
intervenciones, así como la trayectoria de los voluntarios premiados,
teniendo en cuenta sus edades.
El jurado que se conformó para elegir los galardonados, son miembros de la Alianza contra la Pobreza, entre ellos el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil, Alianza ONG, La Vicaría de Pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo, la Coalición de ONG por la Infancia, Visión Mundial, voluntarios internacionales y funcionarios del Programa Progresando con Solidaridad.
Este jurado evaluó exhaustivamente las candidaturas, verificando
cumplimiento de requisitos del premio, así como los méritos y avales de
cada voluntario o voluntaria propuestos.
La selección, como Ustedes se imaginarán, fue difícil y reñida, por eso
también reconocemos como finalistas y participantes a todos los
candidatos presentados.
Quiero agradecer a la Alianza contra la pobreza la buena acogida que tuvo este premio, sobre todo, en las ONGs que trabajan con redes de voluntarios.
Señoras y Señores:
A propósito del lema de la celebración del Día Internacional de los
Voluntarios de 2013 que reza: “Jóvenes del mundo, activos”, un aspecto
que quiero destacar del Premio nacional al Voluntariado Solidario es la
buena participación que hemos tenido de voluntarios jóvenes, lo que
evidencia cada vez más el papel que están asumiendo los jóvenes como
agentes de cambio en sus comunidades.
Hoy también reconocemos personas envejecientes voluntarias que están entregando sus vidas por sus comunidades.
Otras dedicaron su existencia a la apuesta por la inclusión, lo que
nos demuestra que para ser voluntario no hay límite de edad, sexo,
condición social, política, económica o cultural.
Para ser voluntarios tan sólo se necesita motivación y muchas ganas de
ayudar a los demás practicando la paciencia, la responsabilidad, la
constancia, la tolerancia y la solidaridad.
Así lo decía Martin Luther King:
“Cada uno puede ser grande, porque cada persona puede servir…Sólo hace
falta tener un corazón lleno de tolerancia y un alma generada por el
amor”.
Felicito a todos los voluntarios y voluntarias premiados con el Premio
Nacional al Voluntario Solidario por ser luz en las tinieblas, consuelo
para el que sufre y esperanza para el que cree que todo está perdido.
Felicito a todos los voluntarios en su día. Les exhorto a seguir
entregando su alma, vida y corazón en la promoción de la dignidad
humana. Los invito a construir una nueva realidad en la que podamos
vivir como hermanos y hermanas.
Que la solidaridad nos ayude a construir un país más justo y en paz.
¡Manos a la Obra! A seguir siendo ejemplo en una sociedad que cada vez más necesita de nosotros. ¡FelicidadesNo seas indiferente esa manos que te piden necesitan, dales unas monedas dales vida

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