lunes, 17 de febrero de 2014

hemos sido premiados con el premio voluntariado solidario




La vicepresidenta Margarita Cedeño de Fernández se dirige a los presentes. Hoy es un día de regocijo para los voluntarios y voluntarias dominicanas y de todo el mundo.
Hoy celebramos el Día Internacional del Voluntariado.  
Y este día, es uno de los pocos días, en que real y efectivamente tenemos sobradas razones para celebrar. 
Primero, porque nos encuentra con una Ley del Voluntariado aprobada y promulgada, que tiene como objetivo reconocer el valor del servicio voluntario como instrumento de participación cívica.
Y segundo, y esta es la causa de nuestra mayor alegría  y motivo de celebración, porque es la primera vez que se reconoce, a nivel nacional, y desde una instancia gubernamental,  la entrega de seres humanos que gratuitamente, dedican parte de su vida, a hacer mejor la vida de otras personas gracias a que han encontrado el verdadero sentido de su existencia  en el servicio y el amor al prójimo.
Hoy queda formalmente instituido y creado el Premio Nacional al Voluntariado Solidario, con el cual  honramos  y ratificamos el compromiso  y la esperanza del  mundo mejor al que todos y todas aspiramos.
Definitivamente que hay mayor alegría en dar que en recibir. Hay más mérito en entregar que en recibir y Hay mayor grandeza en quién da que en quién recibe.
El que da crea esperanza, amor, paz.
Dar es la mayor expresión de humanidad que podamos conocer.
Por eso hoy celebramos también la felicidad que proporciona el darnos a los demás. 
Hoy celebramos a aquellos que trabajan de manera solidaria en favor del desarrollo y la paz.
 
Amigos y amigas:
La concreción del amor es el servicio al otro con la única recompensa que da el ver vidas y realidades que cambian positivamente por una acción nuestra.
Y tal vez Ustedes se preguntarán  por qué me interesa y me llena tanto este tema del voluntariado.
Me mueven varias razones.
En toda mi carrera profesional, he tenido la dicha de trabajar con personas solidarias, que han prestado su tiempo y su vocación para el servicio de los demás.
De un lado están los 16,000 Enlaces Familiares que sostienen el programa Progresando con Solidaridad, quienes visitan a las familias en situación de pobreza orientándolas y acompañándolas para que se conviertan en protagonistas de su propio desarrollo.
El voluntariado solidario fue el éxito del programa Progresando que desarrollé como Primera Dama y que ahora desde la Red de Protección Social del Gabinete que coordino, se convirtió en el ambicioso y exitoso programa Progresando con Solidaridad.
Asimismo, los CTCs son sostenidos por personal voluntario que promueven la educación en las comunidades y difunden valores a través de las Radios CTCs.
También me llena de satisfacción el trabajo voluntario que realizan bajo nuestra coordinación los 9000 guías juveniles  de Jóvenes Progresando con Solidaridad, quienes orientan a otros jóvenes en prevención de riesgos como son las drogas, embarazo en adolescente, delincuencia, etc.
Pero también he trabajado por hacer del Voluntariado parte de mi vida personal y la de mi familia, porque reconozco y aprecio los valores que se forjan desde la labor altruista.
Recuerdo la labor que hicimos en el Robert Read Cabral, donde trabajamos con niños y niñas con problemas de salud, llevándoles esperanza, amor y comprensión, en su momento de mayor necesidad. 
Yo promuevo el compromiso social a través del trabajo voluntario, porque estoy convencida de que el servicio al pueblo de forma desinteresada es la mayor expresión de conciencia y responsabilidad ciudadana.
Por eso, desde la Vicepresidencia, hoy me llena de sano orgullo y felicidad entregar este Premio Nacional al  Voluntariado Solidario que hemos creado en el marco de la Alianza contra la Pobreza, con la finalidad de reconocer las acciones voluntarias de las personas que contribuyen al  desarrollo de República Dominicana.
Este premio, reconoce el voluntariado como mecanismo de participación   mediante el cual,  las personas,  motivadas por un espíritu altruista, se articulan a fin de poner en acción los valores de cooperación y solidaridad en beneficio de la comunidad, de conformidad con la Ley 61-13.
Premiamos acciones voluntarias realizadas en el marco de la reducción de la pobreza, la promoción de la educación y  la salud, la protección de la niñez, la juventud y la mujer, la inclusión, los recursos naturales y  medio ambiente y la participación de la ciudadanía.
Destacamos en este premio la pertinencia y la  innovación de las intervenciones, así como la trayectoria de los voluntarios premiados, teniendo en cuenta sus edades.
El jurado que se conformó para elegir los galardonados, son miembros de la Alianza contra la Pobreza, entre ellos el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil, Alianza ONG, La Vicaría  de Pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo, la Coalición de ONG por la Infancia, Visión Mundial, voluntarios internacionales y funcionarios del Programa Progresando con Solidaridad.
Este jurado evaluó exhaustivamente las candidaturas, verificando cumplimiento de requisitos del premio, así como los méritos y avales de cada voluntario o voluntaria propuestos.
La selección, como Ustedes se imaginarán, fue difícil y reñida, por eso también reconocemos como finalistas y participantes a todos los candidatos presentados.
Quiero agradecer a la Alianza contra la pobreza la buena acogida que tuvo este premio,  sobre todo, en las ONGs  que trabajan con redes de voluntarios. 
 
Señoras y Señores:
A propósito del lema de la celebración del Día Internacional de los Voluntarios de 2013 que reza: “Jóvenes del mundo, activos”, un aspecto que quiero destacar del Premio nacional al Voluntariado Solidario es la buena participación que hemos tenido de voluntarios jóvenes, lo que evidencia cada vez más el papel que están asumiendo los  jóvenes como agentes de cambio en sus comunidades.
Hoy también reconocemos personas envejecientes voluntarias que están entregando sus vidas por sus comunidades.
Otras dedicaron su existencia a la apuesta por la inclusión,  lo que nos demuestra que para ser voluntario no hay límite de edad, sexo, condición social, política,  económica o cultural.
Para ser voluntarios  tan sólo se necesita motivación y muchas ganas de ayudar a los demás  practicando  la paciencia, la responsabilidad, la constancia, la tolerancia y la  solidaridad.
 
Así lo decía Martin Luther King:
“Cada uno puede ser grande, porque cada persona puede servir…Sólo hace falta tener un corazón lleno de tolerancia y un alma generada por el amor”.
Felicito a todos los voluntarios y voluntarias premiados con el Premio Nacional al Voluntario Solidario por ser luz en las tinieblas, consuelo para el que sufre y esperanza para el que cree que todo está perdido.
Felicito a todos los voluntarios en su día.  Les exhorto a seguir entregando su alma, vida y corazón en la promoción de la dignidad humana. Los invito a  construir una nueva realidad en la que podamos vivir como hermanos y hermanas.
Que la solidaridad nos ayude a construir un país más justo y en paz.
¡Manos a la Obra! A seguir siendo ejemplo en una sociedad que cada vez más necesita de nosotros.   ¡Felicidades



No seas indiferente esa manos que te piden necesitan, dales unas monedas dales vida

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